viernes, 8 de agosto de 2014

UN FENÓMENO DE MASAS LLAMADO ISABEL





Ha llegado a Santander después de siete años y estrenando unos espléndidos 58. Guapa, delgada, morena y de blanco radiante, se presentó Isabel Pantoja ante su público, que la esperaba ansioso y notablemente emocionado.
Más de 4.500 personas no han querido perderse este esperado reencuentro. No cabía un alfiler. El Palacio de los deportes estaba como popularmente se dice “hasta la bandera”. No era de extrañar, ante una artista de tales dimensiones y repercusión.
Largas colas hacían presagiar que la noche sería intensa y quedaría grabada en la retina y el corazón de todos. Tal eran las colas en las inmediaciones del recinto, que el concierto no pudo comenzar a la hora prevista, facilitando así que todo el mundo pudiera estar perfectamente acomodado en sus lugares correspondientes.



Tres impresionantes vestidos para las tres partes en las que se divide su espectáculo. Dos de ellos de la diseñadora Lina, y otro, de los jóvenes diseñadores López de Santos, dos sevillanos que están dando que hablar, mucho y muy bueno, en cuanto a moda flamenca se refiere.
Perfectamente arropada por su orquesta, dirigida por el ya mítico maestro Rafael Rabay, y con un equipo profesional compuesto por más de cuarenta personas, la sevillana ha provocado el delirio entre la multitud santanderina. Gritos, interrupciones, porfía de piropos, vivas y lágrimas, han acompañado a “la Pantoja” durante todo el recital.
Graciosa, ocurrente e interactuando constantemente: “Casi me toca el cupón ayer, tenía hasta la serie, pero hubiera venido a cantar igualmente", dijo entre risas. “Ole, con ole, con ole, me vine a Santander…” improvisaba cantando sobre la marcha.


Su espectáculo “Donde el corazón me lleve”, está aportando inmensas alegrías a la trianera. Muchos conciertos ofrecidos ya por las principales ciudades españolas, todos ellos éxitos rotundos, y muchos más que están por venir, es la garantía de que Isabel es una apuesta segura, ante la cual, el público responde de forma masiva.
Temas clásicos de su dilatada discografía, coplas, sevillanas, flamenco… Nada se le resiste. Tiene el “Don” de los silencios, porque sus silencios llegan más que muchas palabras. Tiene el temple justo y preciso para provocar que los sentimientos se desparramen, la sabiduría necesaria para hacer de cada copla una obra de arte efímera, el sentido del ritmo que la convierte en una pintura con mil colores difuminados. Es ARTE en su más pura esencia. Ese arte de Isabel Pantoja que se corona con su voz, con su majestuosa e irrepetible voz.

En Santander, más de 4.500 almas se quedan enamoradas de la artista. Ella, continúa con su gira, trabajando, como lleva haciendo desde que era una niña. Mañana la esperan en Segovia, concretamente en La Granja. Nadie debería perdérsela, es de esas artistas legendarias que te marcan a fuego la primera vez que la ves. Brilla desde hace más de cuatro décadas, y eso, no es porque sí.

Gracias a Cristina Llopis.