lunes, 19 de mayo de 2014

MILES DE SALMANTINOS ACLAMAN A ISABEL

 

Largas colas hacian presagiar que la noche sería intensa. Salamanca esperaba a Isabel Pantoja desde hacia años, por ello, el concierto tuvo que comenzar algo más de media hora tarde, debido a la gran afluencia de público que no pudo estar acomodado a la hora prevista.
Un público emocionado y expectante, esperaba el momento en que comenzaran los primeros acordes de la  orquesta para ver salir a la tonadillera.






Como la gran estrella de la música que es, Isabel salió al escenario enfundada en un precioso traje blanco con flecos. LA REINA DE LA COPLA, fue recibida entre aplausos, vítores, lágrimas y gritos de guapa. Ella, haciendo uso de su característica simpatía, saludó al respetable visiblemente emocionada.



La última grande del género, comenzó el concierto con un tema clásico de su gran repertorio: "Embrujá por tu querer". Una tras otra se fueron sucediendo las canciones,  más de veinte. Cabe destacar algún que otro estreno como fue el caso de "Poema de mi soledad"  y "Con divisa verde y oro", haciendo con ello un guiño al público salmantino.

"Pero vas a extrañarme", "Así fue", "Tengo miedo", "De nada me valió", "Se me enamora el alma" o la "Salve Rociera", fueron otros de los temas aplaudidos y cantados a coro por el público.


Para la segunda parte del concierto, la de Triana,  lució una soberbia bata de cola roja y negra. Con los acordes de "Feriante", demostró una vez más que es dueña y señora del cetro de la copla. Más de cuarenta años pisando los escenarios de España y el mundo, con la copla como bandera. 
Su duende, su magestría, sus silencios, sus gestos, su forma de pasear y llevar la bata de cola, sus poses y su impresionante voz, son las herramientas con las que Isabel consiguió que el público cayera rendido por completo ante ella.


Palabras de agradecimiento por parte de la cantante, piropos que no cesaban del público hacia Isabel. Una perfecta unión que hizo de la noche un verdadero goce para todos los sentidos. Tanto fue así, que  se arrancó a "capela" con su ya legendario "Aquella Carmen", tema dedicado a la gran bailaora Carmen Amaya.

Mucho tardará en olvidar Salamanca esta noche de arte. En agradecimiento, brindaron a Isabel un auténtico baño de multitudes. Está claro que LA REINA DE LA COPLA tiene un poderoso ejército, un ejercito formado por infinidad de admiradores que jamás la dejan sola.

José Mª Vidal