domingo, 24 de noviembre de 2013

MURCIA VIBRA CON ISABEL PANTOJA

Foto: José Castillo Jurado

Foto: José Castillo Jurado

Que una artísta, después de cuatro décadas, siga provocando tal revolución en los sentidos de los que compran una entrada para verla, consiguiendo que cada concierto sea una fiesta para la sensibilidad y la emoción, no es tarea fácil.

Algo así sólo lo consiguen los "tocados" por el arte, y los que de su arte, saben hacer la mejor de sus armas.
Anoche, Isabel Pantoja, volvió a dar una clase magistral del "saber pisar un escenario". 
Nada de florituras, sólo arte y arte, presentado en su estado más puro.

Con su nuevo espectáculo, "Donde el corazón me lleve", con el que ya ha cosechado éxitos en Sevilla y Zaragoza, se presentó anoche la tonadillera en Murcia. Un espectáculo en el que de nuevo, Isabel deja bastante claro que no sólo es la "Reina de la copla", es la última gran estrella de este país.

Foto: José Castillo Jurado

Foto: José Castillo Jurado

Tres partes totalmente diferenciadas, tres vestidos que son auténticas obras de arte. 
Fuerza sobre el escenario, dulzura cuando el momento lo requiere, silencios que dicen más que mil palabras, desgarro y tristeza cuando la copla lo necesita, seducción con su público, con el que es cómplice desde el primer momento.

"Viva Isabel Pantoja!!!", se pudo oir muchísimas veces en el auditorio. "Eres lo mejor que tiene España!!", le gritaban otros. Se coreaba su nombre, y ella, la artista, se sentía encantada con su gente.
Muchos y muchas fueron los que se acercaron al escenario sólo para poder tocarla, como si de una virgen se tratara. Isabel adora a su público, y la conexión entre ambos, se puede ver desde el primer momento. Totalmente receptiva, Isabel complacía una y otra vez a sus fans.

Foto: José castillo Jurado

Foto: José Castillo Jurado

Cuando ya se despedía, el público al unísino le pidió una canción más. Isabel no lo dudó un segundo y como colofón final, regaló la Salve a la Virgen del Rocío. Dos horas y cuarenta minutos de concierto que permanecerán en el corazón de los asistentes por mucho tiempo.


José Mª Vidal