jueves, 20 de junio de 2013

MAÑANA ES EL GRAN DÍA. ISABEL PANTOJA REGRESA A SEVILLA. SU TIERRA LA ESPERA!!

De cuando Isabel Pantoja abarrotó el Sánchez-Pizjuán


martín del tardón abc desevilla / sevilla Día 20/06/2013 -
Este viernes reaparece la tonadillera en Sevilla para cantar en el auditorio de Fibes

De cuando Isabel Pantoja abarrotó el Sánchez-Pizjuán
El recuerdo seguía aún en carne viva. Un imborrable recuerdo. El de la trágica tarde del 26 de septiembre de 1984 en la plaza de toros de Pozoblanco, cuando «Avispado», de la ganadería de Sayalero y Bandrés, se llevó para siempre entre sus astas a su «Marinero de luces», y de la desolación y la pena, ya entrada la noche, padecidas en el Hospital Militar de Córdoba, cuando Ramón Vila, el cirujano amigo que no pudo llegar a tiempo, le dijo «Maribel, verás…» El torero Francisco Rivera «Paquirri» había muerto. España quedó conmovida. Las imágenes de vídeo que captó el cámara Antonio Salmoral darían la vuelta a todo el planeta, y no sólo el de los toros. La tonadillera Isabel Pantoja, joven y guapa, madre de un niño de pocos meses, se había convertido –romance para la leyenda– en la viuda de España.


De cuando Isabel Pantoja abarrotó el Sánchez-Pizjuán


archivo-abc.
Isabel Pantoja, durante el concierto en el Sánchez-PizjuánA Isabel Pantoja, Maribel para los suyos, el tiempo se le había detenido bruscamente. Pero el devenir de la vida es inexorable y, tarde o temprano, ella sabía que tenía que volver a lo suyo, a cantar. Más de un año después, a principios de diciembre de 1985, la artista reapareció en Madrid en un concierto al que asistió la Reina Doña Sofía. Un par de meses después, febrero de 1986, volvió a cantar en Sevilla. Lo hizo en el teatro Álvarez Quintero, «su» teatro, porque fue allí donde debutó y donde siempre había actuado ante su gente. Tres días: 6, 7 y 8 de febrero. Ella afirmó que no cobraría una sola peseta. Todo el importe de la taquilla, con butacas a 4.000 pesetas, se destinaría a cubrir los gastos de los recitales, que eran muy altos, porque ella quiso presentarse en Sevilla con los mismos 30 músicos que la habían acompañado en Madrid, según le manifestó a José Luis Montoya en ABC. El concierto de Madrid costó 14 millones de pesetas y lo pagó la casa de discos, pero en Sevilla no tuvo patrocinio alguno.

Al cabo de tres meses y medio, el 23 de mayo de 1986, Isabel Pantoja volvió a cantar en Sevilla, si bien en un principio se pensó en la fecha del 5 de abril, una vez pasada ya la Semana Santa. Lo hizo en esta ocasión en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, el campo de su equipo de toda la vida. Un recinto que un par de semanas antes había acogido la final de la Copa de Europa, con Barcelona y Steaua de Bucarest sobre el césped, y el coliseo de la avenida de Eduardo Dato se quedó pequeño: más de 60.000 personas asistieron al concierto con el que El Corte Inglés, cuyo director era el recordado Francisco Javier Peinado de Gracia, un sevillista tremendamente aficionado al mundo de las carreras de caballos, quiso conmemorar el I aniversario del centro comercial de Nervión y de paso homenajear a Sevilla. Las entradas eran gratuitas. La legión de seguidores de la Pantoja tan sólo tenía que pasarse por cualquiera de los dos centros de El Corte Inglés y retirar la invitación. Nadie tenía que pagar ya 4.000 pesetas por una butaca.

Una cola interminable para conseguir las entradas / ARCHIVO-ABCJ. Félix Machuca, en su crónica para ABC, contó que el Sánchez-Pizjuán aclamó con fervor a Isabel Pantoja, cuyo hermano Agustín hizo de telonero y estuvo acompañado en su actuación por «dos increíbles señoritas capaces de eclipsar con su presencia a la mismísima Venus saliendo del mar». Doscientos policías, trescientas personas de seguridad particular y otras cien entre miembros de la Cruz Roja y Protección Civil velaron por la seguridad de todos. La orquesta, dirigida por Eddi Guerin, estaba integrada por 60 profesores. El soporte técnico que amparó el concierto era puntero, con 300 focos de mil vatios cada uno y un sonido con una potencia de 50.000 vatios. En total todo el equipo utilizado para el concierto –focos, pantallas, mesas de mezcla, focos…– pesaba 20 toneladas y para su transporte fueron precisos tres trailers.

De cuando Isabel Pantoja abarrotó el Sánchez-Pizjuán


Isabel Pantoja se confesó ante su público de Sevilla, en el que estuvieron las duquesas de Alba y de Feria; un público que vibró con sus canciones, tanto modernas como andaluzas, de antes y de ahora, sin que faltara al espectáculo Paquirrín, su pequeño de alma. Una noche que nunca ha olvidado la grey pantojista. Para el verano de 1986, la cantante, con un caché de 3.300.000 pesetas, y el doble si la actuación era en estadios o recintos similares, tenía firmadas 83 galas.

Tantos años después, y tras muchos momentos de amargura, Isabel Pantoja, ya abuela, reaparece en Sevilla. Lo hace este viernes en el auditorio de Fibes, a 65 euros la butaca de patio. Seguirá deleitando a su público, pero nada, en ningún lugar del mundo, podrá parecerse a aquella noche de mayo del 86 en que abarrotó –más de 60.000 personas– el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán de Sevilla.