miércoles, 13 de abril de 2011

ENTREVISTA A ISABEL: ´La vida se vive al momento y no se puede rectificar... la vida pasa´



´La vida se vive al momento y no se puede rectificar... la vida pasa´

Cantante. Nadie hubiera pensado que aquella chiquilla morena que derrochaba arte sobre el escenario del tablao mallorquín El Rombo hace más de cuarenta años se iba a convertir en la reina de la canción española. La tonadillera regresa a la isla donde debutó con su nuevo espectáculo. Dice que será un recital "muy especial"
­­15 años llevaba Isabel Pantoja sin actuar en Mallorca. Mucho tiempo para sus incondicionales que han respondido a la llamada de la tonadillera sevillana. Y eso que el fútbol lo ocupa todo. Pero ni el clásico Real Madrid-Barcelona que promete acaparar toda la expectación el próximo sábado 16 de abril, ha podido con la artista que está a punto de llenar el aforo del Auditòrium de Palma. Temas de su último trabajo, No me parezco a nadie (2010), y sus grandes éxitos, se combinarán con alguna que otra sorpresa. Habrá también flamenco.

—Han pasado más de 40 años desde que usted, casi sin proponérselo, debutara de manera profesional en el tablao El Rombo de Palma. ¿Qué recuerdos tiene de aquellas primeras actuaciones?
—Guardos muy buenos recuerdos, la verdad. Fue un éxito extraordinario, inesperado. Me acuerdo de aquellos días.
­—Por cierto, ¿qué hizo con esas primeras quinientas pesetas de salario?
—Se lo di a mi madre y no sé lo que hizo con él.
—Quién le iba a decir que, después de acabar ese contrato en Mallorca, regresaría a Sevilla y comenzaría a actuar en grandes plazas como El Embrujo, el Corral de la Morería...
—Regresé a Sevilla porque vivía allí. Luego todo fue trabajo y trabajo. Como todos los artistas jóvenes, empecé en sitios pequeños y tuve que hacerme un hueco.
—De su primer single publicado en 1977, Ahora me ha tocao a mí a No me parezco a nadie han pasado tres décadas, y parece que sus convicciones siempre han estado muy bien definidas...
—Yo siempre he tenido las ideas claras y siempre he sabido qué decir. Pero, afortunadamente, he tenido unos maravillosos autores que han sabido reflejarlo en las canciones.
—¿Qué queda de la Isabel Pantojade aquellos primeros años a la que hoy conocemos?
—Muchísimas cosas. El respeto al público, el amor al arte, la felicidad cuando estás e el escenario, el amor por los hijos, por la gente querida, por la familia... y el agradecimiento a tantas y tantas personas que me siguen, que me acompañan y que me admiran y quieren. Quiero agradecer el cariño que siempre me dan mis maravillos clubes de fans.
—28 discos de estudio, otros tantos recopilatorios y algún que otro directo. ¿Se imaginaba todo este éxito?
—No. Pero lo agradezco, lo valoro y lo disfruto.
—Parece increíble que haya tardado tanto tiempo en volver a actuar en la isla, quince años. ¿Con ganas de darlo todo?
—Yo siempre lo dejo todo en el escenario, pero Palma de Mallorca va a ser algo muy, muy, especial. Prometo darle al público lo mejor de mi arte y de mí misma.
—Toda una vida expuesta a la presión mediática no debe ser fácil ni agradable. ¿Encuentra en el escenario su hogar, su refugio?
—En el escenario, por supuesto, y en más sitios. En mi casa, con mi gente, con mis amigos. Con los músicos y poetas que escriben para mí y sobre todo, sobre todo, con mi público.
—¿Cómo conservar la ilusión?
—No lo sé, ella sabrá, porque se conserva sola.
—¿Qué hay en las letras de las canciones que usted interpreta que sea suyo?
—La mayoría de las veces, muchas, muchísimas cosas.
—Hace unos días, Manolo Ecobar, en una entrevista en Mallorca, señalaba que a él le gustaría morir sobre un escenario, que la música Es su vida y no sabría vivir de otra manera. ¿Comparte usted esta opinión?
—A veces sí, y a veces, no. Pero ahora mismo no concibo la vida sin música.
—Parece que está atravesando un momento dulce y feliz. ¿Su hijo Kiko y su debut en la gran pantalla con Torrente ha tenido mucho que ver?
—Estoy feliz con el éxito de mi hijo. Me divertí mucho viéndole en la película
—¿Qué le queda por hacer? ¿Aún espera que la vida le sorprenda?
—La vida te puede sorprender siempre y aún me queda tanto por hacer... La vida es cambiante y hay que estar preparada para todo
—Echando la vista atrás... ¿se arrepiente de algo o repetiría cada uno de sus pasos?
—La vida se vive en cada momento, sin echar la vista atrás, sin poder rectificar. La vida pasa...

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